Parte 3 de 3

Era tarde ya… Diego lo sabía, era tarde ya para dejar salir sus palabras, cuanto tiempo le tomo llegar a este lugar? Mucho… pero nunca más del necesario.
No podía dejar de mirar su rostro mientras ella dormía en sus brazos, no quería salir de sus aposentos, pues sentía que una vez se apartara de su lado sería para siempre.
-Soy un idiota, te extraño con todo mi ser, estoy completamente enamorado de vos…
Estas eran sus palabras, aquellas que por tanto tiempo había escondido en su interior, perdidas incluso para él mismo.
Una lágrima escurridiza escapaba a lo largo de sus mejillas, más con ella encontraba su realidad, su tranquilidad, su felicidad… en soledad.
Ella lo mira con recelo: -no esperaba tales palabras de tu boca… te adoro, pero haz causado tanto dolor…-
Él lo sabía, más esta era su naturaleza, el sufrimiento… infligido a si mismo, así como todo aquel a su alrededor…
-Por fin te entrego este corazón sangrante, libérame de él… es tuyo, siempre lo fue… comprendo que no regreses a mi lado. Te confieso: fue larga mi travesía hacia tus dulces brazos, y en mi mundo siempre existió un vacío cuando estuve junto a ti… más no me mal interpretes… mi vacío nunca fue tan grande como cuando no conté con tu presencia… tu llenas mi vida…
Te amo… a mi manera… pero es tarde ya y lo se…
el aire tenía un sabor amargo…
el aire tiene ahora un sabor dulce… -
Es un aliento de despedida…
Escrito por: Jean D